miércoles, 25 de octubre de 2017

Se nos escapo el podio en Riopar y no por culpa nuestra.




Última carrera del año, en principio, para Ricardo Araújo, Marco Peña, Sergio Martinez y Javier Quintanilla con la disputa de Riopar. Un ultramaraton con 125km y casi 4000+. 

Salida se daba a las 6 de la mañana completamente de noche y con bastante frío. A pesar de ser una ultra con lo que  iría a cerca de las 8 horas, se salió muy rápido con muchos nervios por coger la cabeza con el hándicap de ir de noche. 


Tras 10 km llanos se encararon con la primera subida y rápidamente se va un grupo de 20 ciclistas en los que se encuentra Javier Quintanilla. Llegan las primeras trialeras  con lo que se vuelve a hacer una nueva selección yéndose hacia delante 3 escapados  y a menos de un minuto un grupo de 10 en las que va Quintanilla. 

Sergio va en un segundo grupo, mientras que Ricardo y Marco se pierden en un cruce con problemas de navegación que a la postre implicaría su retirada. 

Sobre las 8:30 ya despuntando el día el grupo perseguidor de los tres escapados llegan a la zona de sendero más complicadas y técnicas de toda la carrera rompiendo los grupos y disgregándose la mayoría de los corredores. 
A partir de ahí, prácticamente todos los corredores tienen que hacer la carrera de forma individual. No hay descanso, todo son senderos técnicos tanto de subida como bajada, pistas rotas que obligan a bajarse a los corredores y arroyos de agua. 


Quintanilla rueda entre los 20 primeros en solitario con muy buen ritmo  y Sergio sufre dos caídas que merman su forma. Esta caído hace que rompiera su navegador las gafas y que recibiese un fortísimo golpe que ha dia de hoy todavía le esta dando guerra.

En la última parte del recorrido y ya con más de 3000 metros de desnivel acumulado Quinta decide que es el momento de dejar de conservar y abrir gas. Deja a tres corredores que iban con el y empieza la remontada cogiendo gente que iba por delante, llegando finalmente a sprint para disputar la 3 posición de su categoría y el 13 de la general.


La llegada es muy apretada tanto que el sistema de cronometraje marcara el mismo tiempo a los dos corredores, 7horas 49'21''. Pero la decisión del juez,  y sin ningún argumento lógica o reglamento, conceden el tercer puesto al otro corredor. Se reclama la posición pero la incompetencia de los jueces y su incapacidad para solucionar el problema evita que podamos subir al podium poniendo como excusa que no puede haber 2 terceros. Cosa que no es cierta ya que en otras ocasiones, incluso en profesionales, se otorgó empate en la misma posición.

Sergio se recuperaría de sus caídas terminando 15º en Elite en un tiempo de 8h 47´.


miércoles, 18 de octubre de 2017

Riopar 2017 ultra maraton


Encaramos la recta final de la temporada 2017 con una prueba de alto nivel.

125 km 4300m D+ es lo que les espera a nuestro equipo compuesto por: Javier Quintanilla, Sergio Martinez, Ricardo Araújo y Marco Peña.
La dureza del recorrido junto a las ultimas lluvias y el descenso de temperaturas, augura que sea una carrera muy dura.

Esta en principio sera la ultima carrera de entidad para el equipo, pero sabiendo como son estos chicos prefiero decir que esto es un punto y aparte.


Mas información de la prueba.

lunes, 16 de octubre de 2017

Madrid - Lisboa 2017, etapa 10ª, llegamos a Lisboa.


Etapa 10ª por Javier Quintanilla, llegamos a Lisboa.
Última etapa para acabar la Madrid Lisboa 2017. He recuperado bastante bien y tengo la motivación alta a pesar de que  Sergio viene con 13 minutos perdidos con los integrantes del equipo de hermanos dueñas. Quedan 110 km en solitario con aire en contra, areneros y navegación complicada. Caliento en rodillos y espero a que venga Sergio. El objetivo era remontar al corredor que iba por delante por lo que arranco la etapa bastante fuerte. La primera parte es por pistas de tierra junto a un rio y a pesar del aire las piernas funcionan. 

Mantengo un ritmo bastante  alto y no caigo en errores de navegación que tuve el año pasado. Sobre el km 23 veo al corredor que me sacaba los 13 minutos. Al poco  le cojo coincidiendo con los areneros más complicados que incluso te hacen poner pie a tierra. Al pasar al corredor acelero más la marcha para evitar que me coja rueda y mantengo velocidad yéndome en solitario.  Ha sido un subidón de motivación haber recuperado otra posición en la general. En un paso de carreteras  me dan referencias del siguiente corredor por delante, pero había salido una hora antes de la estación de hidratación y a pesar de ello, en meta le recuperaría mas de media hora . Las sensaciones son muy buenas por lo que mantengo un ritmo alto.  

Me conozco los trucos y zonas de navegación complicada por la experiencia del año anterior y voy sin errores. Cae la noche mientras ruedo por el primer  tramo de carretera largo.  (A esas alturas en la edición pasada ya llevaba con la luz puesta desde mucho antes) . Se van alternando tramos de tierra y carretera completamente llanos. Voy pasando por  carreteras y zonas de polígonos industriales del extrarradio de Lisboa, Hay que llevar mucha precaución porque la entrada al caso urbano  hay mucha circulación y a pesar de llevar luces los coches te pasan muy cerca. Me quedan dos km para finalizar en el  Parque de las Naciones, llego eufórico, me he encontrado muy bien y podría seguir pedaleando. 

A estas alturas de carrera, rodando en solitario, me doy cuenta que la Madrid Lisboa 2017 está a punto de terminar. Detrás queda mucho trabajo, muchas horas de entrenamiento, sacrificios  e ilusión, no sólo mías, sino de todo el equipo y de la gente que nos acompaña.  Tengo ganas de llegar y compartirlo con todo el equipo pero por otra parte me da bastante pena  que termine la aventura. Encaro la recta de llegada y aparecen mis tres compañeros, Sergio, Ricardo y Jorque, para entrar los cuatro en meta y poner el broche a la carrera. 5º por equipos y 6º de la general, mejorando en tiempos y posición la carrera del año anterior. Volvemos a poner el marcador a cero, y quién sabe??????? El año que viene más???? Lo veremos........


Después de cruzar la meta solo queda disfrutar de todo lo pasado y acordarnos de todas esas personas que no dio el apoyo en carrera, que sin ellos no hubiese sido posible, y a todos los que nos siguieron desde la distancia.




viernes, 13 de octubre de 2017

Madrid - Lisboa 2017, etapa 8ª y 9ª.


Etapa 8ª por Ricardo Araújo.
Cedillo - pont de sort 95 km 1000 d+ Misma etapa que la del año pasado por lo tanto la conocía y sabía lo que me esperaba. Entrábamos en Portugal, etapa maratoniana sin complejidad técnica por los bosques de eucaliptos portugueses. Me dio el relevo mi compañero Jorge y salía a unos 5 min por detrás de unos de los componentes del equipo de tres hermanos Dueñas. A los 10 km ya le había dado alcance y se coloca a rueda, a pesar de haberle cogido muy pronto y parecer que estaba fundido tenía gas y se acopló a mi ritmo haciendo gran parte de la etapa juntos y a relevos. A unos 20 km de llegar empieza a notar el cansancio y se empieza a descolgar llegando por delante de él unos min. El tiempo empleado fue de unas cuatro horas, un tiempo similar al del año pasado.

Etapa 9ª por Sergio Martinez.

Pont de Sor-Coruche 86km-800D+ 3h30' 24,5 km/h Ya estamos casi en Lisboa, tanto el equipo de apoyo como los corredores estamos agotados, pero la adrenalina de la carrera y vernos tan delante nos hace seguir a tope. 1 de la tarde del Sabado, se cumplen 25 horas de carrera, faltan menos de 200km para ver meta y Ricardo viene a fuego habiendo recuperado el contacto con el equipo de 3 de los hermanos Dueñas. Me dispongo a calentar 15 minutos antes de que llegue, pero al cargar la ruta a mi Garmin me doy cuenta que no dispongo de los mapas de Portugal y no me deja, error garrafal! Voy rápido a la caravana a pedir ayuda y me da Quinta su Garmin para poder hacer la etapa, menos mal! 15:15 pm llega ricardo con casi un minuto de ventaja, pero el ex profesional Moisés Dueñas (ganador de la edición 2016 en categoría solo) me da alcance rápido. La estrategia era clara, soldarme a su rueda. Si no soy capaz de ir a su rueda y le pierdo, había que intentar no perder mucho tiempo para que el animal de Quinta diera caza al compañero antes de llegar a Lisboa. 

Por delante había más de una hora a los rivales directos de Navaconcejo. Km 10, me cuesta mucho seguir la rueda de Moisés, no me da un respiro y por supuesto imposible darle un relevo, llanea y baja como un avión, peca algo subiendo al llevar cuatro etapas encima. Es un animal y se conoce la etapa con los ojos cerrados, en los bancos de arena no pierde tiempo, a mí me toca salvar varias caídas. Poco a poco empieza a sacarme de punto y a mermarme el ritmo y el calor. Km 46, nos equivocamos en un cruce, tardo más que él en darme la vuelta y por más que intenté no perder su rueda, no la volví a ver.

 


Paso por una crisis mental al quedarme solo pero rápido veo el coche de apoyo con mi padre y Reyes y se me pasa todo, aunque ya había perdido 6 minutos en 10km. Me repongo y a tope hasta meta teniendo siempre presente a mi equipo que me está esperando en Coruche y tengo que llegar lo antes posible. 3 horas de etapa, quedan 15km y se que me tengo que vaciar puesto que aquí acaba mi labor en esta aventura. Afronto los últimos 8km interminables por carretera con viento en contra bestial, perfectamente acoplado cuál triatleta. Bordeo el pueblo y diviso la plaza de toros donde me esperaban todos, llego deshidratado y muerto. Quinta sale como un avión, se de sobra que le dará caza pese a los 10 minutos que había cedido yo, aún así le pido perdón con las pocas fuerzas que me quedaban.